Defensa de Carolina Peña

Vehemente contra discriminación sufrida por la joven ecuatoriana Carolina Peña, humillada en un programa de televisión por el hecho de no creer en dios.

Exigimos a la televisora Ecuavisa y al Gobierno Ecuatoriano hacer respetar la Laicidad del Estado y la Libertad de Conciencia de los individuos

El pasado domingo 20 de septiembre de 2015, justamente cuando a nivel internacional se celebra el Día Internacional del Librepensamiento, tres de los cuatro miembros del jurado calificador del programa “Ecuador Tiene Talento,’ transmitido en horario estelar de televisión nacional por la emisora Ecuavisa, humillaron en vivo y públicamente a una joven participante de 16 años llamada Carolina Peña, luego de que ella respondiera abiertamente a una pregunta de uno de los miembros de jurado, diciendo que no cree en dios.

Esta humillación – agravada por el hecho de que fuera realizada de manera abusiva por la autoridad de ese programa televisivo, quien premia o no de acuerdo a su solo parecer – a la que fue sometida esta jóven, y que puede apreciarse claramente en el video del programa, representa una violación a sus derechos fundamentales respecto a su libertad de conciencia, lo que no solo configura un hecho altamente condenable desde el punto de vista moral, sino también un delito de discriminación basado en la creencia.

La República de Ecuador ha firmado y ratificado ante la ONU el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el cual en su Artículo 2, Párrafo 1 expresa: “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”.

El tema en cuestión es tratado específicamente en la Observación General No. 22, Comentarios Generales, adoptados por el Comité de los Derechos Humanos, Artículo 18 – “Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión”, visto en el 48º período de sesiones, U.N. Doc. HRI/GEN/1/Rev.7 at 179 (1993).

El señalado Artículo 18 protege las creencias teístas, no teístas y ateas, así como el derecho a no profesar ninguna religión o creencia. Los términos “creencias” y “religión” deben entenderse en sentido amplio. El artículo 18 no se limita en su aplicación a las religiones tradicionales o a las religiones y creencias con características o prácticas institucionales análogas a las de las religiones tradicionales. Por eso, el Comité ve con preocupación cualquier tendencia a discriminar contra cualquier religión o creencia, en particular las más recientemente establecidas, o las que representan a minorías religiosas que puedan ser objeto de la hostilidad por parte de una comunidad religiosa predominante.

Es importante señalar que las manifestaciones, como ya señalamos, fueron agravadas por el abuso de poder, de las tres jurados, siendo violatorios de los principios emanados de la Declaración Universal de los Derechos del Niño.

El Principio 10 de la misma señala: “El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole…”.

Hoy en pleno siglo XXI, aun existe la idea, para un sector numeroso de la sociedad influenciado por los dogmas y prejuicios de naturaleza religiosa, que no creer en un dios es sinónimo de una larga lista de estereotipos negativos que frecuentemente se traducen en actos de intolerancia, humillación y discriminación. Es común escuchar que los ateos/as son personas incompletas, inmaduras, faltas de amor e incapaces de gobernar sus propias vidas en ausencia de creencias sobrenaturales, como le informaron a Carolina frente a la mirada de millones de tele espectadores.

La realidad es muy diferente. Cerca del 11% de los latinoamericanos (en Uruguay más del 38%) se identifica como no creyente y ese número va en aumento. Muchos seguramente conocen a una persona que no cree en dios: un amigo, una vecina, un tío, una prima, un hermano, una profesora; siendo los ateos personas humanas como todos los demás, compartiendo muchos de los mismos sueños, anhelos y preocupaciones con las otras personas dentro de la sociedad, independientemente de sus creencias privadas.

La Asociación Civil 20 se Setiembre, cuyo lema es “Librepensamiento – Tolerancia – Humanismo” junto a muchas personas liberales y librepensadoras, y agrupaciones de ateos, agnósticos, humanistas y librepensadores de diferentes países de América Latina se solidariza con Carolina Peña, y expresamos nuestro profundo rechazo a las acciones tomadas por las señoritas María Fernanda Ríos, Wendy Vera y Paola Farías, jurados del programa “Ecuador Tiene talento”, emitido por el canal Ecuavisa, pues contribuyen a la perpetuación de los estereotipos, limita de manera arbitraria la libertad de conciencia, fomenta la intolerancia e incitan a la discriminación.

Por lo expuesto exigimos una inmediata disculpa pública con el mismo impacto mediático que tuvo lugar la ofensa pública a la que fue sometida esta adoslescente, y la expulsión de las tres jurados, con el propósito de evitar futuros actos discriminatorios hacia otros/as participantes y represalias contra Carolina Peña.

Asimismo llama al Gobierno y Autoridades de la Hermana República del Ecuador, a ejercer una vigilancia para hacer de estas situaciones no se produzcan, siendo participes de una verdadera laicidad republicana, que separa claramente los ámbitos públicos de la esfera religiosa, la cual es del dominio individual y jamás debe dominar el espacio público, como es un programa televisivo de interés general, a riesgo de fragmentar la sociedad y volver a las peores épocas inquisisoriales.

Una actitud así sería ejemplarizante de que en nuestro continente algo puede cambiar y que ya las religiones no pueden perpetuarse arbitrariamente imponiéndose como “amo y señor” en el espacio público, sino que deben quedar allí donde debieron estar siempre, en el espacio de la libertad personal de las personas, es decir, su espacio privado. Hacemos un llamamiento además, a todas las personas amantes de la libertad, la laicidad y la no discriminación por motivos de conciencia, a solidarizarse con Carolina Peña, y exigir de quienes corresponda, autoridades privadas de Ecuavisa y públicas del gobierno ecuatoriano, que tomen cartas en el asunto de manera de evitar hacia el futuro situación vejatorias de tal tipo.

Elbio Laxalte Terra
Directivo de la Asociación 20 de Setiembre del Directorio Internacional de la AILP – Portavoz para América Latina